JUSTICIA DE CALIDAD: UNA JUSTICIA A LA MEDIDA DEL SER HUMANO

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Hoover Wadith Ruiz Rengifo

Resumen

La entrada en vigencia de la Ley 2477 de 2025 en Colombia marca un hito en la política criminal al introducir formalmente el concepto de "justicia de calidad", este artículo investigativo analiza dicha transición no solo como una reforma procesal orientada a reducir la congestión judicial, sino como una ruptura epistémica profunda con el modelo dogmático tradicional de influencia alemana. Se propone que la justicia debe ser un servicio orientado al ser humano, que responda a sus necesidades con equidad, objetividad y eficacia, priorizando la reparación integral de las víctimas sobre la mera retribución punitiva.
El núcleo de la investigación reside en la propuesta de la "descreación" de la dogmática penal. Se califica la dogmática tradicional como una "higuera estéril" que, en su afán por la coherencia interna y la abstracción metafísica, se ha desconectado de la realidad social y de los desafíos del siglo XXI. Frente a este "narcisismo jurídico", se defiende la pragmática penal, entendida como una praxis situada que busca soluciones efectivas a problemas concretos en lugar de verdades abstractas. Esta nueva visión se articula a través de un triple enfoque filosófico:
Por una parte, Ontologicista: Sitúa al ser humano y su dignidad como núcleo innegociable del sistema. Realista: Exige resultados medibles, eficacia en la resolución de conflictos y una interpretación del derecho basada en hechos y no en ficciones y por ultimo Posempirista: Reconoce e integra las emociones, relatos y subjetividades de las víctimas como elementos legítimos del proceso judicial.
Se argumenta que mecanismos como los preacuerdos, la mediación y el principio de oportunidad son las herramientas predilectas de la justicia moderna para remediar el conflicto de forma ágil y restaurativa. Asimismo, el artículo explora el impacto de la "erade los datos", donde la correlación sustituye a la causalidad, permitiendo que la ciencia penal utilice algoritmos y patrones complejos para entender la criminalidad contemporánea, desplazando los modelos teóricos rígidos del siglo XIX.
Finalmente, se realiza una crítica severa a los "problemas inversos" presentes en la praxis judicial, denunciando que la figura de la "inferencia razonable" es a menudo una conjetura que intenta adivinar autorías a partir de resultados deseados. Se concluye que el juez moderno debe abandonar la aplicación mecánica de la ley para actuar como un ser sensible capaz de remover barreras que impidan la justicia real. En definitiva, la justicia de calidad representa el tránsito hacia una civilización jurídica que busca prevenir, proteger y remediar.

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